Miguel Ángel Múgica
Año 2026. Europa atraviesa por momentos difíciles. Las
Bolsas se tambalean y están bajo mínimos. Se empiezan a hacer patentes los
primeros síntomas de un crash económico.
Las calles están concurridas. Muchos de los transeúntes que
se ven por ellas, son delincuentes y desahuciados con el único propósito de
sobrevivir a toda costa en esa situación inestable.
Los periódicos traen la noticia de la aparición de un grupo
terrorista ligado al sindicalismo, cuyo objetivo es obligar al Estado y a la
patronal a conseguir el pleno empleo, único modo de satisfacer los anhelos de
las clases desfavorecidas.
Camilo Garay, presidente de la
empresa URBE, ha reunido a todos sus consejeros y a
una asesora especializada, Merche López Hidalgo. El
objetivo es investigar sobre el pleno empleo y obtener una forma de llegar al
mismo, ya que parece que el Gobierno está poco interesado en esto. Se podrían
evitar la efervescencia social y las consiguientes repercusiones negativas
sobre los negocios, incluidos los de URBE.
Merche López Hidalgo ha
seleccionado a dos candidatos que podrían ocuparse de impulsar dicha
investigación: Gloria Elejalde y Juan Valverde. Los reunidos aceptan que sea
Juan Valverde, sociólogo, el que asuma la tarea.
Martes, primeras horas de la mañana...
A Juan Valverde se le propone una
tarea y él acaba realizándola. Lo inusitado le atrae. Descubrir la fórmula del
empleo, el objetivo del empresario que demanda sus servicios, implica entender
a fondo lo que sucede bajo las apariencias. Existen soluciones; y acercarse a
ellas es factible para un héroe.
Mirando la realidad sin prejuicios, aparecen las causas de
los trastornos que afligen a los individuos. Dándole la vuelta y poniendo del
revés a la ideología dominante, se obtiene la fórmula del empleo. Habrá más
oportunidades laborales y trabajo para todos cuando la gente se despoje del
culto al productivismo. Se ha caído en la idolatría del dinero y este fenómeno
explica por sí mismo la parálisis económica.
Un triángulo amoroso (Isabel Mendoza,
Juan Valverde y Roberto Peña) en una
circunstancia repleta de incertidumbre... Algo sobrecogida, Isabel mantiene una
relación con Juan sin saber si se convertirá en duradera. No le agradan los
cumplidos que le dedica Roberto, pero este último confía en su capacidad, en
sus dotes de conquistador.
Isabel, a lo largo de los tres
días en que ocurre la historia, se desenvuelve por su cuenta; ella practica el
periodismo de investigación y va fraguando un reportaje acerca de Alicia, una ocultista o sanadora del espíritu cuyo rasgo
principal es confundir a sus clientes en lugar de liberarles de sus traumas y
prejuicios.
Una amiga de Isabel es Guadalupe,
con vocación de artista y que se gana la vida trabajando en una agencia de
viajes. La relación erótica de Isabel con Juan tendrá diversos altibajos, no se afianzará hasta que
la mujer asuma el hecho de que Juan es muy propenso a enfrascarse en lo que
hace, a pesar de los inconvenientes y peligros de su labor. Lo emocionante se
torna destructivo; Isabel descubrirá su propio
egoísmo. Y quien la acecha, Roberto, sabe que se
podría arrepentir de haber escogido a Juan y no a
él.
Una persona es la que amarga a Juan,
precisamente la intermediaria que le consigue el trabajo: Merche
López Hidalgo. Como una explotadora, Merche no hace sino atosigar a
Juan, darle prisas. Como Juan es reacio a doblegarse, Merche se dispone a
sustituirle; así que busca a Gloria Elejalde.
Son dos los encargados de hacerse con la fórmula del empleo:
Juan y Gloria. Cada uno
posee un estilo, la verdad por encima de todo (Juan) y hacer concesiones a la
hipocresía (Gloria). Sólo al final sabremos qué actitud prefiere Camilo Garay, el empresario que ha tenido la ocurrencia de
buscar la fórmula del empleo y a quien Merche
obedece y trata de contentar.
Juan toma conciencia de que para
salir airoso ha de actuar como un detective. Sin embargo, se le escapa por
completo cuál es su verdadero enemigo: Roberto. Ni
los espectadores ni el mismo Juan recelan al principio de Roberto, un
deportista y aventurero que en realidad es propagador de una ideología funesta:
un refinado amor al despotismo y la crueldad.
Juan va de un sitio a otro por la
ciudad. Merche le acompaña a ver a Camilo, que le especifica el objetivo que se persigue. Juan comienza sus pesquisas recabando datos sobre el
empleo y la situación económica donde más informados están, en el Gobierno;
habla con Leonor Sierra, directora general de
Empleo.
Más tarde, Juan le hace partícipe
de su misión a un amigo suyo, David Orozco, profesor
universitario y famoso por sus escritos polémicos en el periódico. Donde
empieza a tomar cuerpo la idea de Juan sobre el asunto
del empleo, es en el sindicato. Y quien le inspira ciertos puntos de vista es Javier Dalmau, abogado y dirigente sindical.
Hemos visto en el periódico a Felipe
Asensio, un colega de Isabel. Este aprendiz
de observador neutral de los acontecimientos, no se conforma con su suerte, le
tienta el sensacionalismo. De momento, publica un reportaje sobre las
actividades sindicales; le sirven de fuente Javier Dalmau
y dos sindicalistas de base: César Yepes y Nieves Montero.
Posteriormente, Felipe hará una
entrevista a Gloria Elejalde, que, además de
rivalizar con Juan, posee un elevado prestigio como
experta en publicidad; es una triunfadora.
César Yepes y Nieves Montero actúan en dos campos. Por un lado, impulsan el sindicalismo reivindicativo al amparo de las leyes; y por otro lado, van más lejos: conspiran en la sombra, preparan actos de sabotaje, de ninguna manera renuncian a subvertir el orden establecido, al que consideran culpable de su miseria psíquica y material.