A Sueldo de Moscú, 16 de enero de 2006
Alejandro, 19 de enero
Hablando del 11-M, me parece significativa la ausencia de varios debates sobre esto. Tiene un enorme interés hablar de la relación entre los actos de guerra y el terrorismo (que en ocasiones no es sino otro acto de guerra, sólo que una guerra con otras reglas).
Me parece que el 11-M da pie a reflexiones que podrían ser muy interesantes. ¿Qué se pretende que haga nuestro ejército en el extranjero? ¿Cuál es la misión de nuestro ejército? Si es la de proteger a los españoles, quizá sería mejor no involucrarnos en demasiada política exterior...
También me parece que, tras este acto único, la relevancia de ETA se ha desdibujado. Si ETA no es un problema comparable al 11-M, ¿por qué dedicarle tanta atención? Por otro lado, estoy muy de acuerdo en que se negocie y en que se avance hacia la paz. Todo indica que estamos en un buen momento para ello.
Revista Sin Permiso, 16 de enero de 2006
Alejandro, 19 de enero
Me quedo ante todo con el dato, que no conocía, del 8% de trabajadores sindicados en EE UU. Me parece extraordinariamente preocupante. Creo que esto significa que los sindicatos existentes no encuentran su sitio en esa sociedad. Y no hay que fijarse tanto en lo que hacen, hay que pensar en el 90% de los trabajadores que no se sindican.
¿Por qué siguen sin asociarse? ¿Qué modelo de reivindicación prefieren? Urge averiguar qué necesitan o desean, para ulteriormente dedicar los recursos disponibles a una tarea provechosa. Es de sentido común admitir que los sindicatos tradicionales chocan con la cultura vigente en esa zona del mundo... pero algo tendrán que hacer los trabajadores para no perder hasta el último de sus derechos.
Alejandro, 19 de enero
Siempre es difícil el discurso dual sobre “las izquierdas” y “las derechas” (aunque se agradece el matiz que lo distingue de otro más rutinario sobre “la izquierda” y “la derecha”).
Igualmente difícil es sobreestimar la importancia de la educación, de la influencia de la cultura y de los medios informativos (ahora un poco menos centralizados, gracias a la Red). La lucha debe plantearse en ese campo, pues en él se dirime, hoy por hoy, el éxito o el fracaso de cualquier movimiento social.
A Sueldo de Moscú, 31 de enero de 2006
Alejandro, 3 de febrero
“Nadie es poseedor de la verdad absoluta, cada cual tiene y defiende su verdad y toda VERDAD es MENTIRA”. Hay que llevar cuidado cuando se mete uno en filosofía sin saber (o sin avisar).
Precisamente por el espíritu de esta frase provocadora, sería muy de agradecer una declaración objetiva de principios, algo así como: “Escribo este texto partiendo del relativismo moral, y no del pluralismo moral”, con sendos enlaces a la ‘Wikipedia’ o similar. O “Parto del relativismo estricto, y no del positivismo ni del post-positivismo”.
En cuanto a lo demás, me parece que estoy de acuerdo con buena parte del fondo. Pero la forma, plagada de mayúsculas escandalosas, me hace más bien incómoda la lectura completa del texto.
Alejandro, 3 de febrero
Se hace poco hincapié en Izquierda Unida. Por nuestro sistema electoral, tiene menos peso que el PNV o ERC, pero en votos —esto es, en representación de la ciudadanía— es la tercera fuerza política de todo el territorio: tantos votantes como CiU y PNV juntos. Así pues, las negociaciones entre PSOE e IU deberían ser relevantes, a mi entender.
Fuera de esto, doy la bienvenida a todo proyecto de reforma que se emprenda buscando un consenso amplio. Le daría mayor bienvenida, por tanto, si fuera posible también el consenso con el PP... Y mayor aún, si se buscara el consenso con la ciudadanía, a través de referendos estatales vinculantes; previo cambio en la Constitución, bien planteados y mucho más frecuentes que los consultivos de las anteriores etapas.
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