Querido/a colega:
Después de un año de que la página web Democracia Cívica no se haya actualizado (desde el 26 de marzo de 2004, exactamente), y después de haber estado pulsando a lo largo de todo un año la evolución de las opiniones y puntos de vista de muchos compañeros y compañeras, te escribo para informarte de que la página no va a continuar por el momento.
Las razones son más que evidentes, y por todos conocidas. Paso a enumerarlas, sin embargo, porque nos debemos, desde un punto de vista colectivo, una explicación:
a) El 14 de marzo de 2004 el pueblo español decidió dar su apoyo mayoritario al PSOE. En ese giro espectacular contó, sin lugar a dudas de un modo decisivo, la toma de posición política del movimiento ciudadano, movimiento en el que colaboraron muy activamente miembros de Democracia Cívica. Ése es un orgullo que muchos no olvidaremos nunca.
Desde ese momento, las cosas cambiaron drásticamente. Desde entonces, y ahora mismo, la obligación política y moral de todo militante socialista y de todo simpatizante socialista es colaborar del modo más leal en la nueva etapa de gobierno del socialismo español... o retirarse discretamente de la actividad política.
Muchos compañeros afiliados al PSOE, de hecho la mayoría de ellos, que habían colaborado con Democracia Cívica (y en una etapa anterior con Iniciativa por el Cambio), han tomado la primera posición. Y hoy están en puestos de responsabilidad o de apoyo leal al Gobierno o al PSOE, a escala nacional o en diversas Comunidades Autónomas.
b) Hay unos cuantos queridos amigos, muy pocos y muy animosos, que quieren continuar con Democracia Cívica como un movimiento dentro del PSOE. Son muy libres estos compañeros de seguir trabajando en ese sentido y en esas coordenadas. Pero, en nombre de todos los que trabajamos en su momento en esta actividad, no lo pueden hacer como Democracia Cívica, ni con su web, ni con sus señas distintivas.
La razón para aseverar esto es que de los miles de compañeros que colaboraron en nuestros trabajos, la mayoría ha seguido en esta nueva situación lo que siempre fue básico en Democracia Cívica: no ser una minoría, sino parte de la mayoría trabajando en una onda constructiva y positiva. Y por eso se han involucrado en las actividades que se corresponden con esta nueva etapa política...
Es por ello, porque la mayoría de los que fuimos no ve la conveniencia de continuar con esa tarea, por lo que hay que decir que una etapa ha acabado. Esos amigos pueden, naturalmente, continuar con lo que les parezca oportuno. Pero no lo deben hacer como Democracia Cívica. Porque la mayoría de los que pertenecieron a ella no ve ni la oportunidad ni el significado de insistir ahora en aquella labor.
c) Sin embargo, pienso sinceramente que sería muy oportuno iniciar una nueva etapa, trabajando exclusivamente en la sociedad, apoyando la existencia de nuevos movimientos cívico-políticos. Y que en esa medida sería deseable que Democracia Cívica se reorientara como movimiento cívico-político progresista y ciudadano...
Estoy convencido de que las nuevas organizaciones cívico-políticas son necesarias para un buen gobierno socialista. El que existan —esto es algo incontestable— ampliaría el margen de maniobra del Gobierno. Por ello, pido a todos aquellos que se encuentren deseosos de dedicar su compromiso a impulsar este nuevo tipo de labor, que así lo manifiesten.
La envergadura y frecuencia de las actividades y el eventual resurgimiento de la página web, estarán, sin lugar a dudas, en proporción directa al número de personas que se encuentren dispuestas a impulsarlas. Por supuesto, yo me sumaré a ellas como uno más.
Sigamos compartiendo las convicciones que nos movieron y que nos siguen moviendo. En lo que a mí respecta, permanezco a vuestra disposición para cualquier iniciativa que merezca la pena, que sea positiva en lo que atañe al futuro del socialismo español y que esté a la altura del impacto y de la oportunidad con la que trabajó en el pasado Democracia Cívica.
Un fuerte abrazo.
Manuel Escudero