DEMOCRACIA CÍVICA Y EL CONGRESO EXTRAORDINARIO DEL PSM
10 de julio de 2007
EL EJE DE UNA SALIDA CLARA Y SATISFACTORIA
En nuestro primer
comunicado (“El método importa”, 25 de junio de 2007) sobre el asunto, abordamos
una serie de cuestiones de carácter procedimental que nos parecen muy
importantes de cara al desarrollo del Congreso extraordinario.
En este segundo escrito
queremos reflexionar sobre qué orientación y qué equipo de personas necesita el
PSM para salir de la crisis actual.
Causas de la crisis
Si bien la causa
inmediata ha sido el resultado de las elecciones municipales y autonómicas,
dicho resultado se ha debido a una serie de factores (la exitosa estrategia de
la crispación del PP, la falta de atractivo y la forma de designación de los
candidatos del PSOE, los cambios sociológicos en la Comunidad de Madrid,
etcétera) entre los cuales se encuentra uno sobre el que Democracia Cívica
viene insistiendo desde hace años: la escasa
conexión del partido con la izquierda social.
La izquierda social
madrileña es especialmente crítica, y hemos comprobado que se moviliza a favor
del PSOE cuando la actuación de la derecha es escandalosa (guerra de Irak,
mentiras tras el 11-M, etcétera). Pero en general estos ciudadanos progresistas
mantienen una distancia importante respecto del partido. Prueba de ello es el
bajísimo nivel de afiliación al PSOE en esta Comunidad, relativamente al número
de habitantes y comparándola con otras Comunidades autónomas.
Cómo conectar con la izquierda social
Si este factor es
determinante, el PSOE necesita urgentemente cambiar su manera de hacer las
cosas. Se trata de dejar de hacer
política para los ciudadanos y
empezar a hacer política con los
ciudadanos (empezando por los militantes del partido).
En Democracia Cívica
creemos que la izquierda social se aparta del partido cuando ve que éste no
funciona como cauce de participación ciudadana, sino como mero instrumento para
alcanzar el poder por parte de grupos de influencia (a los que les importan
poco las ideas y mucho las famosas “cuotas” de representación en los órganos
internos y, en consecuencia, de poder en las instituciones).
El “tamayazo” y las
negociaciones previas con los “balbistas”, que salieron a la luz a raíz de
aquel incidente, son el paradigma de lo que repugna del partido a la izquierda
social.
Parece lógico que
existan tendencias, afinidades, corrientes, grupos de opinión, etcétera, dentro
del PSOE (Democracia Cívica es uno de ellos), porque son signo de la vitalidad
del partido. Lo que no debería ocurrir es que estos grupos se conviertan en
sindicatos de intereses, en “familias” dedicadas casi en exclusiva a negociar
el “qué hay de lo mío”.
Para evitar este
funcionamiento pernicioso y que repele a todo ciudadano con una mínima
sensibilidad democrática, desde Democracia Cívica llevamos años preconizando
otra forma de funcionamiento interno en el partido y el cambio de los
Estatutos. Para abolir el sistema de delegados (que al final se convierte en el
caldo de cultivo de todos los trapicheos). Y para instaurar el sufragio
universal (de afiliados, e incluso de simpatizantes) en las elecciones internas
a los cargos del partido y en la elaboración de las listas de candidatos.
Creemos que sólo así se
podrá diluir la influencia distorsionadora de las “familias” (aunque esto
siempre existirá, pero esperamos que en menor medida) y se favorecerá la
conexión del partido con la izquierda social.
El medio es parte importante del mensaje
Si esta herramienta que
es el partido funciona bien, no sólo como maquinaria electoral sino
fundamentalmente como mecanismo de participación de afiliados y simpatizantes,
entonces será más ilusionante para los ciudadanos progresistas que ahora se
mantienen a distancia.
Y sólo así será creíble
el mensaje electoral. Porque por muy
bueno que sea un programa, si el medio por el que se transmite, que es el
partido, es incongruente con el mensaje, entonces el propio mensaje queda
desacreditado.
Nuestra candidatura para la Secretaría General y la
Comisión Ejecutiva del PSM
En Democracia Cívica
pensamos que el PSM necesita ahora un SG
y una Ejecutiva de transición hasta el Congreso ordinario que deberá celebrarse
en 2008. No estamos eligiendo ahora al futuro candidato a presidente de la
Comunidad. Las personas elegidas podrán o no continuar después, pero ahora deben tener la voluntad y la capacidad de
reformar internamente el partido. Los programas y las propuestas de cara a
la sociedad vendrán más adelante, en el Congreso ordinario.
Somos optimistas, porque
quizá la situación actual de
desvalimiento del PSM sea la primera
oportunidad desde hace muchos años de elegir, al margen del poder de las “familias”, un SG y una Ejecutiva
sinceramente predispuestos a favor de la democracia interna en el socialismo
madrileño.
En línea con lo dicho
hasta aquí, en Democracia Cívica apoyaremos a aquel o aquellos candidatos que
se comprometan a iniciar un cambio en la forma de funcionar en el día a día de
los órganos directivos y del conjunto del PSM, a luchar contra el sistema de “cuotas”
y a someter al Congreso ordinario de 2008 una reforma profunda de los
Estatutos.
Deberán figurar
expresamente en los Estatutos: la elección obligatoria de todos los miembros
directivos y listas de candidatos por sufragio universal de afiliados y simpatizantes
(estos últimos, según y cómo), previa propuesta de los órganos competentes en
función de la trayectoria, mérito y capacidad de cada cual; las primarias; las
listas abiertas; la no acumulación de cargos; la rendición periódica de cuentas
ante las asambleas locales; la limitación de mandatos...
Respaldaremos por tanto, y por supuesto sin pedir nada a
cambio, a quien no se apoye en las “familias” y se comprometa a implantar
medidas reales y eficaces para disminuir el poder de éstas.
Y a medio plazo, de cara al Congreso ordinario, apoyaremos un proyecto socialista para Madrid que,
incluyendo las reformas internas del partido en el sentido apuntado, también conecte con la izquierda social,
particularmente en lo que se refiere a combatir
los efectos locales de la globalización neoliberal. El PSM debe tener una
verdadera alternativa, de modo que lo que expongan los diputados socialistas
regionales en la Asamblea no sea un mero oportunismo opositor sino un auténtico
programa que busque un mayor equilibrio ecológico y ambiental; y que contenga
un auténtico Plan Territorial para esta Autonomía.
La izquierda social debe
sentir que el PSOE está dispuesto a hacer frente a los desmanes cometidos en el
sector de la construcción e industrial por el capital financiero nacional e
internacional de la mano de los gobiernos del PP.
Hay
que rebatir las bases del crecimiento de Madrid, en exceso apoyado en el
ladrillo, el consumismo y la desigualdad. Hay que desmontar la aparente
racionalidad del desmantelamiento de la presión fiscal sobre el patrimonio, que
exalta el PP. Y no precisamente haciendo una absurda carrera a la baja fiscal,
compitiendo por cobrar menos tributos y por privatizar más servicios públicos.
Alfredo Carralero Vázquez
Antonio Ros Soler
Antonio Sierra Zamorano
Carlos Lage Martín de Pedro
Julio Rodríguez López
Mariano Nieto Navarro
Miguel Arenal
Incluirse junto a los demás
firmantes
El congreso del PSM Democracia Cívica